¿Por qué visitar Dachau?

Una de las cosas que se ofrece a los visitantes que viajan a Munich es la posibilidad de realizar una visita guiada por dachau. Los que desconocían que se podía visitar este campo de concentración, pueden sentir algo de sorpresa ante este hecho y preguntarse por qué visitar algo así.

Lo cierto es que Dachau es una visita obligada para cualquier persona interesada en la historia, sobre todo en la historia de Europa del pasado siglo y también, como no, para todos los interesados en estudiar el comportamiento humano, tanto en sus partes más luminosas como en las más oscuras.

“Quién no conoce la historia está condenado a repetirla”

Esta frase y sus múltiples variantes han sido atribuidas a una gran cantidad de personajes históricos pero, en realidad, nos pertenece a todos. Conocer lo que sucedió en el pasado, por duro y difícil que sea de asimilar, puede ayudar a identificar los errores en los que se cayó para no volver a cometerlos.

Estos motivos, junto con los de homenajear a las víctimas y no olvidarlas, están detrás del memorial que se ha levantado en Dachau. En sus instalaciones se pueden ver todavía algunas huellas de la terrible historia de este campo de concentración, suficientes como para poder hacerse una pequeña idea de lo que allí sucedió.

Una parte importante del tour es la que juegan los guías, que son los encargados de que los visitantes se sumerjan en la historia y sepan lo que sucedía en cada una de las estancias por las que se va pasando, a la vez que aprendan más sobre quienes fueron los presos que acabaron en esos barracones, como fue su vida allí y también como ocurrió la liberación tras el final de la II Guerra Mundial.

Guías acreditados

Estos guías, que hablan español, están acreditados por la fundación del Memorial, por lo que se garantiza que son personas que conocen la verdadera historia del campo de concentración y que van a narrarla con respeto hacia las víctimas, sin omitir detalles que es necesario saber pero sin caer en morbo ni en sensacionalismo.

Para ser guías acreditados, estas personas han superado un curso que los capacita para poder mostrar el campo a los visitantes y darles información correcta sobre el mismo. El curso, de larga duración, les permite tener una gran formación en historia y poder responder así cualquier duda que se plantee durante la visita, consiguiendo que sea muy enriquecedora y didáctica.