4 excusas para los regalos promocionales

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¿Realmente hace falta una excusa para ofrecer un regalo a los clientes? No, pero aquí damos cuatro excusas, o si prefieres razones, que son perfectas para hacerlo.

1-Necesitamos aumentar las ventas. Los regalos promocionales siguen funcionando muy bien como reclamo para aumentar las ventas. Así que si estas han decaído o ha salido un producto de la competencia que se teme que puede hacer algo de daño, una forma de contrarrestarlo es mediante estos regalos. La gente se sentirá más inclinada a comprar algo que ofrece un regalo que a adquirir lo que no lo da.

2-Empieza el año. Hay diferentes regalos que están relacionados directamente con el comienzo de un nuevo año, como los calendarios o las agendas. Algunos también pueden estar relacionados con los propósitos que la gente se hace para estas fechas, por lo que establecimientos como los gimnasios realizan importantes promociones en estas fechas y ponen a funcionar toda su maquinaria propagandística para atraer a todas aquellas personas que han decidido que, en enero sí, comienzan a cuidar su cuerpo.

3-Fiestas especiales. A lo largo del año hay muchas fiestas que son perfectas para ofrecer a los clientes regalos promocionales: carnavales, San Valentín, día del padre, día de la madre y un largo etcétera. Todos los regalos promocionales que puedan estar relacionados con estas fechas tienen, seguro, el éxito asegurado y aumentarán las ventas de los productos que los ofrecen o que promocionan.

Para garantizar que funcionen es importante que los regalos sean atractivos y vistosos, ya que van a ser muchas las marcas que quieran subirse al carro de la promoción en una fecha determinada y hay que tener la suficiente vista como para que lo que ofrezca nuestra marca o nuestro comercio sea más atractivo que el resto.

4-Presentación de nuevo producto. Cuando se presenta un nuevo producto es importante que comience con un buen pie, por eso hay que organizar una buena campaña para el lanzamiento. Hay que garantizar que la mayor parte de los clientes se enteren de que ese producto está a la venta y, a la vez, que cuando lo ven en la estantería su precio, su envoltorio y los posibles regalos promocionales que contengan hagan que tengan ganas de cogerlos y ponerlos en el carro por encima de otros que también estarán compitiendo para ser los elegidos en el momento de la compra.