El mejor país para realizarse un injerto de cabello

Quizás hayas oído ya que es Estambul la ciudad que más injertos capilares se hacen en el mundo, ¿sabes porque?.No se trata de que los turcos los necesiten más que otros ciudadanos europeos, ni siquiera que tengan menos complejos a la hora de poner fin a sus problemas de alopecia. La respuesta está en que son cada vez más los ciudadanos de toda Europa que acuden a Turquía para visitar sus clínicas de injerto de cabello.

Y esto es así porque Estambul ofrece injertos FUE a precios muy bajos. Una de las razones de esto es que el gobierno turco se ha dado cuenta de que potenciar el turismo médico no solo es rentable económicamente para el país, sino que también proyecta una imagen de modernidad que les interesa mucho ofrecer al resto del mundo.

¿De verdad es tan barato?

Los precios de un injerto de cabello en Estambul  con la estancia, los gastos médicos y todo lo necesario para comenzar a cuidar el cabello parten desde 1.800 euros dependiendo de la cantidad de injertos necesarios en cada caso.

Estamos hablando de un precio que incluye dos noches de hotel, los traslados desde el aeropuerto y desde el hotel a la clínica y también un año de seguimiento. Por este precio mínimo se pueden realizar hasta 1500 microinjertos.

Algunas clínicas de las más conocidas de Madrid cobran desde 3 euros por cada uno de estos microinjertos, con lo que es fácil calcular todo lo que se puede ahorrar viajando a Estambul. Incluso añadiendo al precio el billete de avión, sale muy rentable realizar el desplazamiento.

¿Son sus clínicas tan avanzadas?

Un temor bastante común es pensar que las clínicas de Turquía pueden no ser tan avanzadas como las españolas, pero nada más lejos de la realidad. Estamos hablando de clínicas con todas las dotaciones, con lo último en tecnología y con personal altamente cualificado.

Reamente, no tienen absolutamente nada que envidar no solo a cualquier clínica española, sino a cualquier clínica de cualquier capital europea. Su bajo precio se debe a que estamos hablando de un país donde la vida es mucho  más barata y, además, a que estas clínicas cuentan con subvenciones del gobierno.

Por tanto, no hay nada que temer en cuanto a seguridad, a profesionalidad o a comodidad. El paciente estará siempre en las mejores manos y obtendrá los mejores resultados.